¿Ser rico es ser buen fotografo?

Una duda que entra a cualquier fotógrafo aficionado es ésta: ¿Ser rico es ser buen fotografo?

La fotografía es una afición cara. Bastante cara. Muy cara. Así, sin tapujos.

Ya había comentado en otro artículo que lo caro no siempre significa que sea lo mejor. Pero, reafirmándome en lo que acabo de decir, la fotografía es cara.

El caso es que, como también menciono en el artículo al que enlazo, tendemos a pensar que cuanto más caro mejor. Y en términos generales, en el caso de la fotografía es así. Una cámara réflex o sin espejo es mucho mas cara que una cámara compacta. Pero también es cierto que, bien usadas, una réflex o una sin espejo ayudan a hacer mejores fotos que una cámara compacta.

Pero aún así, no necesariamente tienes que comprar una cámara cuyo precio cuesta 7499€ en Fotoruano. En general, una cámara decente, aunque cueste 500/600€, bien usado sacas buenas fotos. Y unos objetivos buenos, bien usados, también te hace buenas fotos cueste 500€ o cuesto 150€. Como se dice, es el indio y no la flecha.

Así que no, no hace falta ser rico para ser buen fotógrafo.

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2 comentarios en “¿Ser rico es ser buen fotografo?”

  1. ¿Qué la fotografía es una afición cara? Si, la verdad es que si quieres hacerlo bien, barata no es y no es que entienda mucho (siempre lo he dicho, soy una negada para la fotografía), pero lo sé de buena tinta.
    Pero, al margen de que unas buenas cámaras y un buen equipamiento cuesten pasta, el talento para la fotografía si que no es algo que se pueda comprar (por suerte).
    Un abrazo

    1. Gracias por comentar Flossy.

      Sin ánimo de querer pecar de orgullo, lo del arte lo tengo por familia.

      Mi abuela era una pintora aficionada. Llegó a tener varias exposiciones e, incluso, ganar premios. Mi problema particular, que soy un manco para dibujar. Pero la fotografía me permite desarrollar mi vena artística sin hacer el ridículo. Fijate que una vez hace años, dibuje una vaca, se lo enseñé a mi sobrina (tenía ella 3 años por entonces) y casi se puso a llorar porque no sabía lo que era.

      Y el gusanillo por la fotografía me lo pegó mi cuñado (entiéndase cuñado como marido de mi hermana, no como el «cuñao de bar»). Algo que le agradezco mucho.

      Un abrazo y gracias por comentar.

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